miércoles, 25 de julio de 2012

El beat inglés.

El precio de la posguerra en Inglaterra había mostrado a la sociedad británica por un lado el carácter efímero de su antiguo imperio, otrora omnipresente y poderoso, y por el otro la superioridad del modelo de vida americano sobre el suyo. Los americanos, que fueron tan poco apreciados mientras hubieron de permanecer en suelo británico durante la Segunda Guerra Mundial, preparando la invasión de Europa, acabaron convirtiéndose, a los ojos de la nueva generación, en la viva imagen del buen humor, la tranquilidad, la frescura, la eficacia y el bienestar. Los jóvenes británicos de los años 50 principios de los 60 fueron, en consecuencia, masivamente americanófilos, todo lo contrario a lo que habían sido sus padres.
De este modo, no era de extrañar que, durante toda la década de los años 50, la música popular británica se hubiera limitado a recoger los estímulos que procedían de los Estados Unidos, intentando, como máximo, transformar y añadir elementos propios y nuevos a un sonido que ya de por sí estaba suficientemente, el mismo sonido que en el Nuevo Mundo habían ilustrado durante los últimos años de la década, Elvis Presley, Little Richard, Chuck Berry, Eddie Cochran, Gene Vincent, Carl Perkins o Jerry Lee Lewis. El resultado de este lento proceso de asimilación musical desembocó en el denominado beat inglés, que no era más que una combinación de todos estos elementos procedentes de la música americana, no tan sólo del rock’n’roll y del rhithm and blues, sino también de los grupos vocales femeninos y de la música soul negra que por aquel entonces empezaba a difundir la compañía Motown, de Detroit.  El punto de arranque de los grupos beat ingleses fue el sonido rock de los años 50, cuya característica fundamental era la predominancia de sonido de la guitarra eléctrica. Durante la evolución de este nuevo estilo, los grupos ingleses descubrieron que los instrumentos más significativos de su movimiento y de su sonido no eran las guitarras, sino precisamente las voces humanas. Fue entonces cuando los cantantes británicos se empeñaron en exhibir nuevas cualidades vocales; las voces presentaban características propias y personales, diferentes entre ellas, a fin de poder distinguir a un grupo de los otros. 
 El estilo vocal predominante era una derivación del blues, aunque mucho más expresivo y personal de lo que hasta aquel momento se había podido escuchar en el llamado rock inglés.
Los arreglistas de los grupos se centraban sobre todo en la armonización de las voces, y, para ello, se tomó como modelo las voces de Ray Charles y Sam Cooke.
Otro fenómeno característico de la época sería el hecho de que los cantantes ingleses empezaban a escribir sus propias canciones por primera vez, al tiempo que se proponían controlar más de cerca el “envoltorio” del disco, es decir, su sonido, que, al fin y al cabo, era el elemento que caracterizaba a un cupo determinado y lo diferenciaba de los otros. Al tener que aceptar para las actuaciones en directo temas que se habían beneficiado en el estudio de refinadas técnicas de grabación, y lograr que sonara “al mismo tema”, los grupos hubieron de aprender a utilizar los arreglos, y, a través de ello, comprendieron rápidamente que le será mucho más fácil escribir sus propias composiciones que trabajar sobre canciones escritas por otros autores.
En los primeros momentos del fenómeno beat, las formaciones musicales británicas se dedicarían a imitar, o, dicho de otra manera, inspirarse en el rhythm and bluees de los negros y en el rock’n’roll al estilo de Elvis Presley y de los intérpretes de la Sun Records; sería poco después cuando se empezaría a producir nuevo material, estrictamente original; proveniente de ciudades con cierta tradición musical, como Manchester, Birmingham, Newcastle, Londres y, sobre todo, Liverpool, se estaba preparando lo que sería una verdadera invasión, la que a principios de la década de los 60 habría de acaparar absolutamente las listas de éxitos de los Estados Unidos.
En la ciudad del Liverpool la escena musical era tradicionalmente rica y variada, circunstancia que se veía acentuada por el enorme tráfico del puerto, que favorecía la entrada de los sonidos más recientes procedentes de los Estados Unidos, desde el rhythm and blues bluees hasta el rock’n’roll, pasando por los primeros discos de soul de la Motown. Uno uno a finales de 1961, un local anteriormente dedicado al jazz que se había inaugurado cuatro años antes, empezó a aceptar actuaciones de formaciones locales que se dedicaban al beat. El nombre de este local, The Cavern Club, pasaría posteriormente a la historia como el escenario de los primeros pasos de otro grupo de Liverpool que escribiría una de las páginas más brillantes de la historia de la música, The Beatles entrada que estoy preparando para su próxima publicación).
Desde 1960, los grupos que actuaban en locales de Liverpool comenzaron a tocar también en clubs de Hamburgo. La actividad desarrollada por estos grupos no tenía gran impacto fuera de los límites de la ciudad, hasta que en el año 1963 The Beatles lograran por primera vez en su increíble historia el número uno de las listas de éxitos británicas. Este hecho desencadenó, a partir de ese momento, una desenfrenada carrera entre todas las grandes compañías discográficas a fin de conseguir para sus respectivos catálogos un grupo de Liverpool de características similares a The Beatles y que pudiera repetir el gran éxito de estos.
The Searchers
Durante aproximadamente dos años, se publicaron en Gran Bretaña, más de 200 sencillos de bandas definidas como Merseybeat. La mayoría se parecían bastante entre sí, y normalmente con la misma celeridad con la que habían sido contratadas eran abandonadas por su compañía tras el primero o segundo fracaso. El Merseybeat era un fenómeno dinámico, que se encontraba en plena ebullición, y cuya vivacidad puede apreciarse en su mayor plenitud en las magníficas grabaciones que efectuó la pequeña compañía discográfica Oriole en el Cavern.

Entre los grupos más célebres y seguidos del Merseybeat de Liverpool se encontraban The Searchers, que eran el grupo preferido de The Beatles según declaraciones de alguno de los miembros del famoso cuarteto. Tras formarse en 1960, estuvieron un tiempo acompañando al cantante Johnny Sanden, hasta que se decidieron actuar en solitario en los clubs de Hamburgo, que, como he dicho, acogían en aquellos años a un número considerable de bandas musicales británicas, preferentemente de Liverpool a causa de la estrecha relación que sus respectivos puertos establecían entre las dos ciudades. Una vez regresaron a Inglaterra, The Searchers firmaron con la compañía Pye y grabaron su primer sencillo,  Swets fo unor my sweet, una versión de un tema del grupo de soul The Drifters, que alcanzó la primera posición en las listas de éxitos. Su racha siguió inmediatamente con Sugar and spice (que durante la década de los 80 volvió a estar en las listas gracias a su inclusión en la película Good morning Vietnam, en pero todos su éxito se basaba preferentemente en versiones de temas de otros grupos y cantantes. Cuando se decidieron a publicar, como cara A de uno de sus sencillos, una composición propia titulada He’s got no love, el éxito que obtuvieron estuvo muy por debajo de lo acostumbrado. A mediados de los años 60, cuando todavía se encontraban en la cresta del aula, cosechando éxitos apreciables, The Searchers se retiraron, como muchos otros colegas suyos, al circuito de los cabarets.
***  The Searchers - When you walk in the room
***  The Searchers - Needles and pins
***The Searchers - Don't Throw Your Love Away


Otro grupo de la época, The Swinging Blue Jeans, era un cuarteto formado en 1959 que, como muchas bandas contemporáneas, no fueron capaces de reproducir en disco la energía desplegada en sus actuaciones. Basando su carrera en versiones de temas americanos, se llegó a decir de ellos que eran los competidores más directos de The Beatles.

*** The Swinging Blue Jeans - You`re No Good
***The Swinging Blue Jeans - Good Golly Miss Molly
***The Swinging Blue Jeans - Don't Make Me Over

Billy J. Kramer
Otros dos grupos de Liverpool gozaron de esta misma consideración, gracias, sobre todo, a la labor de su manager, ex propietario de una tienda de discos que respondía al nombre de Brian Epstein, y que luego haría su fortuna como representante de The Beatles.
 Estos dos grupos fueron Billy J. Kramer and the Dakotas y, sobre todo, Gerry and The Pacemakers.
Billy J. Kramer and The Dakotas se formó en 1961 con la incorporación del cantante de Liverpool Billy J Kramer que había iniciado su carrera como guitarrista en el grupo de soul americano The Coasters, en un grupo de Manchester, The Dakotas. Escucha Little Children Bad To Me From A Window I'm In Love , It's Up To You , Do You Want to Know a Secret ....etc.
 Entre 1962 y 1965 los Dakotas y su líder consiguieron colocar seis canciones en las listas de éxitos, cuatro de las cuales habían sido compuestas por un dúo que empezaba a estar de moda en los círculos de Liverpool: John Lennon y Paul McCartney.

Gerry Marsden
Por su parte, Gerry and The Pacemakers es uno de los grupos más recordados a treinta años vista. Producidos por el mítico productor de The Beatles, George Martin, fueron a partir de 1962 y hasta 1965 un grupo popular en todo el territorio británico, y son los únicos que consiguieron la cabeza de las listas de éxitos con sus primeros tres sencillos, How do you it?,   I like it y el estándar compuesto por Rodgers y Hammerstein You’ll never walk alone. 
Ni siquiera The Beatles podían vanagloriarse de una hazaña semejante.
El cantante Gerry Marsden, empezó su trayectoria musical con diferentes grupos de skiffle (un estilo plenamente británico, anterior al beat) y del rock’n’roll de Liverpool, y acabó formando The Pacemakers en 1959. 
 El éxito, que se iniciaría en 1961, continuo hasta 1965, cuando el sencillo Ferry Cross the Mersey se convertía por última vez en la carrera del cupo en el número 1 de las listas.
Inmediatamente se deshizo la formación, y en 1967, Gerry Marsden intentó dedicarse a su carrera como solista, sin mucha fortuna. Muchos años más tarde en 1989, Marsden alcanzó el número 1 con una nueva versión de Ferry Cross The Mersey, junto a The Christians y Paul MacCartney, en memoria de los aficionados que murieron al inicio de la final de la copa inglesa de fútbol que jugó el equipo de Liverpool.

1 comentario:

  1. Hola Ana:
    Haces unos Posts muy completos
    Yo no conocía estos cantantes.
    Los que me gustaban eran Paul Anka, Elvis Presley y los Beatles.
    Me alegra mucho entrar en tu blog.
    Una caricia para el Sir
    Un abrazo, Montserrat

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