El día después del Fin del mundo


Amanecer en Sitges de Anna Jorba Ricart

Hoy que se supone iniciamos una nueva vida, después del tan traído y llevado "Fin del mundo", recuerdo este texto que me llegó al alma, y con la mejor intención de aprender en la vida, al seguir nuestro camino, en esta tregua imaginaria, siempre intentando ser mejor.
Pudiera haber sido escrito por el argentino escritor Jose Luis Borges, aunque la autoria no está clara y se barajan nombres como el de Nadine Stair o Don Herold.

Instantes


Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.





Comentarios

  1. Pero mientras quede algún hálito de vida, es posible desprenderse del lastre que estorba, y dejar que el globo suba hasta donde pueda, allí donde no hay ruido, la vista se ensancha y sólo planean los grandes voladores. Es posible que entonces la muerte no resulte tan huraña ni haya tanta soledad como se dice. No es necesario tener alas, ni poner la mente en blanco; sólo una cosa: pensar que ese instante de la vida es todo y lo único que tienes.

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  2. Cierto Miguel Angel, pero necesitamos saber que nos espera un espacio tranquilo, acogedor, en paz y en calma. Yo esa creencia la perdí hace tiempo, pero cuando pienso en mis "santos", esos seres que ya fallecieron queridos en el alma, que aquí no nos volveré a ver, y que ellos se mantienen en un silencio absoluto, entonces siento creer que allí , en el más allá, nos encontraremos todos. Eso es lo que necesito.

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  3. Anna, no me estaba refiriendo a lo "detrás de la muerte", sino a la vida; sólo que vivida de otra manera.

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  4. ¡ah! comprendo, Miguel Angel. Si si, la vida es lo que tenemos , ese instante como único.

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  5. Muy buena propuesta en estas entrada gracias por su felicitación te deseo Feliz Navidad Saludos de José Ramón

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